24.7.09
1.7.09
CXLVIII
17.6.09
16.6.09
CXLV
13.3.09
19.2.09
CXLIII
Al cementerio donde se agolpan nombres y números en lápidas vacías y todo lo que verdaderamente importa ha desaparecido lo llaman palmarés.
16.2.09
3.2.09
31.1.09
CXL
Tan sólo a los más grandes cabe el honor de contar entre sus peores enemigos a jugadores contra los que nunca
se enfrentaron.
29.11.08
20.11.08
11.11.08
4.11.08
CXXXIV
27.10.08
7.10.08
23.9.08
CXXX
23.7.08
9.5.08
CXXVII
El cielo, de las estrellas.
Pero sin anónimos,
ni suelo
ni cielo
ni estrellas.
15.4.08
CXXVI
14.4.08
CXXV
31.3.08
CXXIV
28.3.08
27.3.08
22.3.08
CXXI
21.3.08
20.3.08
18.3.08
14.3.08
CXI
9.3.08
CX
8.3.08
7.3.08
CVIII
Qué joven es nuestro juego.
5.3.08
CVII
(Michael Jordan, 1990)
El tiempo pasa demasiado deprisa como para creer que lo hará demasiado despacio.
22.11.07
CV
14.11.07
8.11.07
CII
1.11.07
23.10.07
22.10.07
XCVIII
En una de las miles de veces que los Globetrotters cumplían su intención de divertir a la gente que acudía a ver sus partidos, aquella vez sobre tierra y en una pequeña cancha al aire libre, la sonora risa de un muchacho durante toda la velada llamó la atención del equipo de Harlem. Las carcajadas del chico, de pie bajo una de las vetustas canastas junto a un anciano que parecía susurrarle, no se detenían ni siquiera cuando el juego estaba detenido. Al término y movido por una enorme curiosidad Meadowlark Lemon se acercó al joven y le preguntó: “Dime, ¿qué te causa tanta gracia?”. A lo que el chico respondió: “Soy ciego y no puedo veros, pero mi abuelo me va contando todo lo que hacéis y es maravilloso”. Conmovido Lemon corrió a contarlo a sus compañeros antes de que todos ellos firmaran el balón y le hicieran entrega del mismo al muchacho.
20.10.07
XCVI
18.10.07
XCIII
XCII
28.7.07
13.3.07
XC
LXXXIX
27.1.07
LXXXVIII
19.1.07
LXXXVII
LXXXVI
LXXXV
15.1.07
LXXXIV
10.1.07
LXXXIII
16.12.06
LXXXI
14.12.06
LXXIX
11.12.06
LXXVIII
LXXVII
7.10.06
23.7.06
LXXIV
22.7.06
LXXI
16.7.06
LXX
LXIX
10.7.06
7.7.06
LXVII
Y todavía se cree que la altura de los aros será eterna.
1.7.06
LXVI
LXV
30.6.06
28.6.06
LXII
LXI
LX
20.6.06
LIX
Una de las muchas razones por las que siempre favorece contar con un compañero atlético es que hasta el mal pasador deja de parecerlo cuando propone un alley oop, la manera más cómoda y sencilla de disfrazar el pase grueso de una como precisa asistencia.
19.6.06
LVI
8.4.06
7.4.06
LII
17.12.05
LI
L
XLIX
XLVII
1.12.05
XLVI
XLV
XLIV
XLIII
29.11.05
XLII
9.10.05
6.10.05
XXXVIII
27.9.05
XXXVII
18.9.05
XXXVI
XXXV
16.8.05
XXXIV
13.8.05
XXXIII
9.8.05
XXXII
XXX
20.5.05
XXIX
XXVIII
19.5.05
XXVII
15.4.05
11.4.05
XXV
XXIV
10.4.05
XXIII
9.4.05
XXII
Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve... nueve... nueve... Tan sólo nueve. No había modo de encontrar al décimo.
8.4.05
XX
7.4.05
XIX
3.4.05
XVIII
XVII
XVI
2.4.05
XIII
* Esta evidencia teórica excluye toda consideración de tipo arbitral.
30.3.05
XII
29.3.05
XI
24.3.05
X
Una bala que en ese preciso instante buscara dar muerte al autor de ese tiro nunca debería dirigirse al cuerpo. No lo matará.
Para obrar su cometido habrá de dirigirse al balón.
IX
21.3.05
VIII

15.3.05
VII
-Pistol, no desistas, amigo mío, la esperanza es lo último que se pierde.
-Pues dime... dime entonces qué es lo que he ganado.
(Mar. 1980)
Nada hay más humano en este mundo que el fracaso. Nada.

14.3.05
VI
V
A veces, en mitad de la noche, sufro de repentinos reproches por haber desperdiciado así su admirable presencia, la más dulce y serena que disfrutaré jamás y que acaso no volveré a gozar si no hay una vida después de la muerte.
Nunca te olvidaré, abuela mía. Y si hubiera posibilidad alguna de remontar mi vida, habría cambiado todo por dedicarte cada segundo de aquellos días que ya, maldita sea, ya nunca volverán.
13.3.05
III











